Como ayer no encontramos alojamiento en Jimera, y ya que nos teníamos que desplazar para dormir, Juanjo tuvo la brillante idea de que fuésemos en tren a Ronda, coger dos noches de hotel y a la mañana siguiente desplazarnos en tren o taxi a Jimera otra vez para comenzar la etapa, lo que nos permitiría hacerla sin los mochilones; aplaudimos hasta con las orejas. Aprobado por unanimidad. Hemos dormido en Ronda y como no hay un tren a Jimera hasta media mañana, cogemos dos taxis que nos llevan a Jimera.
Comenzamos la etapa con 5°, así que nos abrigamos bien y palante.
Nos espera una etapa de 17,8 km que hemos completado en 5 horas, siendo el desnivel acumulado positivo de 800m. Es una etapa sin dificultades técnicas y bien señalizada. Se camina bordeando el parque natural de la Sierra de Grazalema.
Iniciamos la etapa en la estación de Jimera de Líbar donde está este panel explicativo de la flora y fauna existente en la zona.Al principio el camino es por un valle pero cómodo y entre grandes encinas.Vemos ejemplares de ajos silvestres. Que pena no tener una sartén para hacer un revuelto de ajetes.Seguimos caminando por el valle en cuyo fondo discurre el río Guadiaro.Un ejemplar de una bella florSigue el sendero junto al río Guadiaro, unas veces a más y otras a menos alturaAhora toca subir.Aquí Indiana Sarasola en la parte baja (foto Federico)Ya tenemos a la vista la población de Benaojan, por la que no pasaremos. Lo haremos cerca de la Estación de Benaojan para acceder a la cual hay que cruzar el río por unos bloques de hormigón que hay en el cauce.La zona por donde se pasa a la estación de Benaojan. Como no sabíamos si habría algún establecimiento abierto decidimos no pasar. En cualquier caso, pocos cientos de metros más adelante hay una carretera que cruza el puente y lleva a Benaojan.Fede con la Serranía al fondo. También se ve Benaojan (foto Josean)Ya hemos salido del valle que cierra el río Guadiaro y se abre el horizonte con amplios terrenos cultivados con cereales, olivos y almendros.Campos de cerealVamos caminando, ya al sol y con una temperatura agradable. El camino es un continuo sube y baja.
Pensábamos que no íbamos a encontrar más poblaciones antes de Ronda pero nos topamos con la «Irreductible aldea gala». No tenían café ni Colacao, solo un brebaje de hierbas con mala pinta que declinamos tomar. Cuando les comentamos que estábamos haciendo la Vía Serrana comentaron entre ellos «están locos estos romanos».
Un nativo de la aldea Gala.El paisaje se abre en verdes valles.Hay tramos de sombra entre grandes encinas.Y poco a poco avanzamos en un continuo sube-baja que termina cansando.Un almendro con sus frutos todavía verdesA la entrada de Ronda estaban los patriarcas para cobrar el peaje.El otro patriarca.Una puerta de la muralla.Bajamos hacia un mirador del Tajo de RondaEl equipo casi al completo (falta el disidente) con el.puente sobre el Tajo al fondo.Mira estos dos, que cara de felicidad (foto Federico).
Esto es todo por hoy, ahora haremos un poco de turismo por Ronda. Mañana la 6• etapa.