Etapa que discurre íntegramente por territorio francés excepto los últimos 50 metros. Nos hemos juntado siete ibiltaris, para hacer un recorrido de 14,4 km. de longitud, con un desnivel acumulado positivo de 623 m., en el que hemos empleado un tiempo de 5:54 horas, de las cuales 4:15 han sido en movimiento y 1:38 parados (Fotos, almuerzo, coger aire, etc.). La temperatura al inicio era de unos 22º C. y de 27º C. al final. Día nublado, aunque sin lluvia ni viento. La etapa comienza en Urrugne (Francia) y termina en Endarlatsa (España). Hemos dejado los coches en Endarlatsa y para trasladarnos a Urrugne, hemos utilizado dos taxis procedentes de Irún los cuales nos han llevado hasta el inicio del recorrido, todo ello gracias a las gestiones de Javier; la etapa ha finalizado en Endarlatsa, donde teníamos los coches. De allí nos hemos ido a comer al restaurante Borda Txiki de Irún.
Equipo posando en Urrugne, inicio de etapa. De izda, a dcha. Fernando, Mikel, Juanjo, Koldo, Javier, Juan Cruz y Felipe. Como había puestos de mercado hemos aprovechado para curiosear un poco y como el vendedor de «Gateaux» ha estado simpático charlando con nosotros, y dejándonos degustar sus productos, al final le hemos comprado un «Gateau basque» relleno de cereza. (Foto Mikel)Comenzamos la etapa caminando por asfalto.Seguimos por asfalto entre las típicas casas de Iparralde. Ya vemos en primer término el monte Calvario, con su ermita y su cruz y detrás Xoldokogaina, al cual ascenderemos.A pesar de caminar sobre asfalto esta parte del recorrido es muy agradable al estar flanqueado por grandes robles.Rebaño de vacas pastando; esta zona no parece tan afectada por la sequia, de hecho hemos visto varios arroyos que llevaban agua.Fruto y hojas del acebo, gorosti en euskera. Parece que antes de sacar la foto he estado sacando brillo a las hojas.Ya hemos dejado el asfalto y caminamos por amplios caminos de tierra, rodeados de árboles, principalmente robles de gran porte.El recorrido esta bastante bien señalizado con varios tipos de señales. A partir de aquí el camino se empina y a alguno nos ha costado seguir el ritmo y nos hemos tenido que parar frecuentemente a coger aire.Caballo pastando al lado de una borda.Fernando en plena parada técnica para atender las redes sociales. Aprovecho la excusa de hacer la foto para descansar y coger aire. Al fondo se puede ver el «Mont du Calvaire», Kalbarioa en euskera, el cual tiene unas magníficas vistas que abarcan desde la bahía de Txingudi hasta más allá de San Juan De Luz.Vista hacia Iparralde, con el monte Calvario en primer término.Vista hacia Txingudi. La pena es que el día ha estado nublado (A mi me ha venido muy bien; si el sol hubiera pegado fuerte no se si hubiera aguantado).Ya hemos llegado al punto más alto del recorrido, la cima de Xoldokogaina (486 m.)Hemos aprovechado que había gente para que nos sacasen una foto de todo el grupo. Después hemos descendido unos metros hasta una campa y hemos comido un frugal almuerzo, salvo por …… el «gateau basque» relleno de cereza que nos hemos comido entero; sin ganas, pero entero; por aquello de reponer la glucosa gastada en la actividad física.Después de reponer la glucosa hemos descendido hasta el collado de Osingo lepoa. Destacar que tanto en la subida como en el descenso de Xoldokogaina no hay apenas árboles, toda la vegetación consiste en hierba, bastante seca, helechos y oties.Poste señalizador del collado. Por aquí transitan varias rutas, tal y como se puede apreciar en la foto siguiente.Dos de las rutas que pasan por el collado.Nosotros nos internamos en un cómodo camino que transita por bosque. El descenso es acusado y en algunos puntos hay que andar con cuidado porque hay piedra suelta.Más rutas. Nosotros seguimos por el «Cométe Obilbidea». ¿Obilbidea?Llegamos a un claro en el bosque rodeado de grandes robles.Dos grandes robles, uno de la especie roble francés «Querqus robus» y el otro roble Vasco «Querqus euskadiensis errealzale«.Seis ejemplares de roble vasco ante un roble francés (Foto Fernando)Hemos llegado a dos estelas funerarias conmemorativas del ahogamiento de dos aviadores aliados huidos que intentaban cruzar el Bidasoa el 23-12-1943.Panel junto a las estelas funerarias que da una breve explicación de lo acontecido. Para más información se puede acceder a un blog con muchísimos datos sobre el tema; https://cometepaysbasque-blogspot-com.translate.goog/?_x_tr_sl=auto&_x_tr_tl=en&_x_tr_hl=enPasarela de madera sobre el arroyo; hoy no hacia ninguna falta, aunque en época de mucha lluvia se agradecerá.Ternero vigilando nuestro paso mientras dos jóvenes novillos juegan a chocar los cuernos.Ya queda poco más de un km. Estamos muy cerca del río Bidasoa.Hemos llegado al rio Bidasoa y hemos empezado a caminar por un cómodo camino paralelo al río; nos las prometíamos felices «ya está, qué camino más bueno, no queda nada«¡Qué ilusos!, nos quedaba lo peor, un camino estrecho, con continuo sube y baja, entre rocas, piedra suelta…Ya se ve Endarlatsa, pero todavía queda un descenso en el que hay que extremar el cuidado. Menos mal que hoy no estaba mojado, porque tiene que ser muy peligroso en tal caso.Último tramo de descenso.Abajo, en la playa de piedras, aunque no se distingue, ya está Juanjo, quien se ha dado un baño. Otros, resoplando, todavía andamos por arriba.Foto del río desde el puente. En la playa de piedras hay una pareja con un niño, según nos ha contado Juanjo, quien ha estado ahí. Foto del puente desde el río. (Foto Juanjo)
En resumen, bonita ruta con estupenda compañía. Hemos pasado un magnífico día de monte, en el que hemos aprovechado para aportar ideas para arreglar las diferentes crisis que sufrimos (tarea de jubilado); los no fichajes de la Real también han sido tema de conversación. Como colofón nos hemos ido a comer al restaurante Borda Txiki, de Irún, donde hemos degustado el menú del día; como hemos llegado bastante tarde algunos platos del menú estaban agotados pero, que yo recuerde, hemos podido comer, de primero patatas a la riojana, menestra, y ensalada mixta; de segundo filetes con patatas y lubina, y de postre arroz con leche, natillas y tarta Contesa, todo ello regado con abundante agua y zumo de manzana fermentado. !Hay que ver que sed da el monte!.