Hoy nos hemos juntado 4 Ibiltaris, Javier, Felipe, Fernando y Juan Cruz para hacer esta ruta con poco desnivel. Partiendo desde Elizondo hemos subido al alto de Bagordi por unos caminos rurales muy bonitos, y en el descenso hemos visitado las minas de Barita, las cuales llevan 5 décadas sin explotar, el mirador de Elizondo y la Cascada de Oinaska, que hoy llevaba solo un hilillo de agua; en época de lluvias tiene que ser espectacular.
El recorrido tiene una longitud de 10,6 km. con 451 m. de desnivel positivo acumulado en el que hemos empleado 4:51 horas; hemos ido tranquilos, tranquilos. Al comenzar había 10º de temperatura y 16º al acabar. Durante casi toda la mañana la niebla ha cubierto los montes, lo que ha dificultado las vistas, aunque también le ha dado especial encanto al recorrido. En la parte final, justo en el Mirador de Elizondo, la niebla ha dado paso al sol y hemos podido disfrutar de las vistas.
Típica postal de Elizondo; el río baja con poca agua. Bonito portal de una casa en Elizondo. Un llamativo friso en el portal.Ya vemos Elizondo más abajo, pero la niebla nos impide ver los montes de los alrededores.Vamos caminando por una carretera flanqueada por algunos robles. Parece que chispea un poco por efecto de la niebla.Caballo pastando ajeno a la niebla. Detrás, Lekaroz.Vamos avanzando por un bonito camino entre prados. Dos grandes robles.Seguimos por un precioso sendero entre robles al que la niebla y la alfombra vegetal le dan su encanto.Hemos visto cientos de setas, pero de especies que no conocíamos, y un solo hongo, pequeño además; ni para un revuelto (Foto Javier).Paradita en mitad de la cuesta para coger aire. En pleno esfuerzo para superar la larga cuesta. (foto Felipe) Ya hemos superado el punto más alto de la ruta, alto de Bagordi, y nos encontramos una encrucijada.Tela de araña. Javier consultando el GPS. Acebo cargado de frutos. !Espectacular!Con niebla el bosque tiene otro encanto.Hemos cruzado alguna carretera, y aunque no hemos visto a nadie andando, si que han pasado varios coches.Primera bocamina de barita que encontramos. No entramos más que un par de metros, a pesar de llevar linternas frontales. Hongos raros y enormes. Otra bocamina. En esta hay un rail y una vagoneta; no sé si pertenecían a la explotación o son de atrezo. Simulando que la empujo. En esta bocamina entramos más adentro, sobre todo Felipe, el más valiente. Felipe volviendo de las profundidades. Posado el el exterior. Yo también estaba, aunque haya sido el que menos ha profundizado. Hay un banco para descansar delante de la bocamina, pero le falta el asiento. El bosque está precioso con sus colores otoñales. Llegamos al mirador de Elizondo. Ya está el día bastante despejado y hay vistas.Vista de los montes hacia Hautza, el gigante de la zona.Vista hacia Saioa.Trio contemplando el panel indicador. Debe de ser muy nuevo porque no tenía ni una sola pintada.Encontramos otra bocamina y en esta también entramos. Felipe y Javier, los más osados, han entrado bastante lejos.Vista desde dentro. Seguimos bajando hacia la cascada de Oinaska.Javier sentado delante de la cascada de Oinaska, casi sin agua.Como se puede apreciar no cae más que un chorrito. Cuando lleve mucha agua tiene que ser espectacular, ya que se puede llegar hasta el fondo.El grupo ante la cascada (foto Felipe con el móvil de Fernando)Vamos acercándonos a Elizondo pisando la hojarasca por un precioso camino entre robles.Felipe en el mirador de Elizondo (Foto Javier)Los «cansaos» descansando en el «banco«, como cuando estábamos en la empresa (Foto Javier)
Una vez más hemos disfrutado de la ruta y de la compañía y descubierto parajes muy bonitos. Volveremos cuando sepamos que la cascada lleva mucha agua. Hemos tratado sobre varios temas, elecciones, accidente de tren, etc., incluso hemos hablado de la Real y del derby a pesar de que no estaba el dinamizador del tema.
Terminada la ruta el plan «A» era comer en el mismo Elizondo, pero había muchísima gente con motivo de las ferias de Otoño que se celebran el 30 y 31 de octubre, por lo que hemos optado por el plan «B», ir a un afamado jatetxe de Santesteban; lo más probable es que mucha gente de Elizondo haya pensado lo mismo porque cuando hemos llegado había más de 20 personas en la calle haciendo cola para entrar. Hemos optado por el plan «C», ir a otro afamado jatetxe de Bera de Bidasoa, en el que tras esperar un ratito nos han dado mesa y hemos podido comer un menú del día. Había unos 10 o 12 primeros y otros tantos segundos para elegir, aunque alguno estaba agotado. Al final hemos pedido de primeros: Ensalada mixta, Fideuá negra con alioli, espaguetis con refrito y patatas a la riojana. De segundos: 2 raciones de albóndigas, pechuga de pollo empanada y escalope. Postres: yogur con mango y 3 xamingoxos. Para beber, agua del caño. Todo rico y suficiente.